lunes, 8 de julio de 2013

Somos unos monstruos.

Tenemos tres cabezas, una para pensamientos buenos, otra para pensamientos malos y otra para nuestra afición (arte, deporte, etc.). Tenemos muchos brazos retráctiles, los sacamos cuando enserio luchamos por algo. Tenemos muchas piernas, para correr, tropezarnos... A veces somos grandes, otras veces pequeños, podemos cambiar nuestro tamaño. Y como lucen nuestras cabezas, nos transformamos.
No estoy hablando de por fuera. Hablo de nuestros cerebros, evidencia de que los verdaderos monstruos están en nuestras cabezas. Nos volverán locos.

domingo, 14 de abril de 2013

14/04.


Sensaciones/momentos.

Y la vida, tan incesante y tan calma.
Y la calma, tan difícil y tan viva.
Y todas las cosas que deseamos,
Todo por lo que lloramos.

Y la vida, tan real y tan mentira.
Y el miedo, tan hermoso y horrible.
Y todas las sensaciones que olvidamos.
Todo por lo que sonreímos

Y el mundo, aquel manto tan oscuro,
Y tan brillante y tan todo.
Y sensaciones que recordamos.
Momentos que olvidamos.

lunes, 11 de marzo de 2013

Me voy...


Me voy.
Es que de ahora en más viviré viajando
Lejos de todo lo que me hace mal
Lejos está lo que estoy buscando…
Puedo simplemente abrir la puerta y dejar salir el pasado… solo superarlo en el camino hacia… ¿Hacia que? ¿Para qué salir si no tengo un objetivo? ¿Huir? ¿A dónde? ¿Con que fin? ¿Alejarse?
Simplemente puedo bailar hasta la puerta, abrirla y dejarlo salir. Si, eso es mas seguro. Ya estoy en un lugar donde está bien. ¿Qué necesito buscar? ¿Más felicidad? No. Por ahora no necesito nada. Mi corazón no necesita aventura.
Puedo recordar por donde camino, sin cambiar nada. El límite está lejos y quiero encontrarlo, como encuentro la palabra correcta para expresar algo o como encuentro el trazo siguiente en un dibujo. Simplemente cruzar los cielos y los límites, tan lejanos que no existen. Están simplemente separados en átomos distanciados, revueltos en el espacio.
Simplemente viajo lejos de las lágrimas y del tan oscuro hoy. El límite no existe más que en nuestras mentes y yo busco superar el mío.
Miles y miles de bandas de rock
Buscan ganar dinero
Solo algunos persiguen la claridad
A otros todo les chupa un huevo
Hago lo que hago porque lo amo, persigo la claridad de la falta de rutina. Persigo la claridad de la felicidad (mi felicidad) y, perdona si soy directa, a algunos les chupa un huevo.
¿Pero de que sirve sumarse a la rueda de la rutina? ¿Vivir trabajando en algo que no amas para poder seguir viviendo y  trabajando en algo que odias cuando el final es algo a lo que llegaremos, queramos o no? ¿Qué tan lejos estamos de la felicidad? Solo se que hay algo seguro y solo podemos hacer algo en un momento: el ahora. En este momento no podemos hacer nada por el pasado o el futuro, solo podemos vivir ahora y, puede que suene loco, pero en cualquier momento, con o sin aviso previo, moriremos. Así que deja de pensar en el futuro y has lo que amas, porque algún día te despertarás y será tarde.
Cuidado no soy tu amigo
Viajamos juntos alguna vez.
Y no por ello merezco tu confianza.
Aquello es algo que me reservo para mi misma, no confío completamente ni me aferro, pero no tengo secretos. No sigo a nadie hacia ningún lado. Si yo no confío en mí, ¿Quién lo hará?
No llores, nadie dijo que la vida sea justa, y, si lo dijo, tal vez haya tenido suerte. La vida es vida, ni blanca ni negra, es gris, de ese gris que algunos ven como negro con blanco y otros como blanco con negro. No existe el lado bueno o el malo, solo unos y otros. Nadie se equivoca, tiene sus justificativos. Tal vez lo que tú ves color rosa, otro lo ve azul y no por ello alguien ve mal. Solo ve cada uno su realidad con sus ojos y desde su perspectiva.
Estás parada donde ese problema se ve grande, solo camina unos pasos hacia atrás y se verá más pequeño.
Me voy, pero algún día volveré. Y tal vez ese día no lo veas tan hermoso como quieres verlo ahora.
La canción  se llama "El  chino" y es de La mancha de Rolando.

En realidad...


A veces la vida no está llena de magia. A veces los monstruos no existen. A veces solo existe lo que estás viendo y no hay ningún secreto en ello por más que lo busques. No importa: solo sigue viviendo, sigue soñando, sigue buscando.
Simplemente, a veces la aventura no está ahí afuera esperando a que te subas a ella, no está ahí para que juegues con ella a vivirla o a sentirla, no está ahí para que solamente la disfrutes.
Pero puedes crearla. Puedes salir allá afuera y crear una aventura; entonces si podrás subirte a ella, jugar con ella a vivirla o a sentirla, si estará ahí para que solamente la disfrutes. En blanco o en negro, a veces en gris, cuando la creas al final siempre la disfrutas.
¿Cómo crearla? No puedes crearla del aire: no hay aire suficiente para llenar la vida de magia, crear monstruos o encontrar secretos. Pero sirven bastante las oportunidades y los riesgos, los cambios y los golpes de suerte. Sirve la esperanza y la insistencia. Y la imaginación, por sobre todo la bendita imaginación, que le da vida a las palabras antes de que se pierdan en el aire, bajo varios kilos de papel, en los pensamientos o hasta en lo más recóndito de Internet. Porque sí, aunque no lo creas, las palabras se pierden en todos lados gracias a una fuerza silenciosa y dormida pero fuerte a la vez. Se pierden gracias al olvido.
Por eso yo nunca olvido lo que quiero que sea real ni las esperanzas, yo no olvido cuan feliz me hace la ilusión.
Olvido muchas cosas, como que cené hace una semana o cual fue mi resultado en el último examen, pero jamás olvido la aventura y la ilusión de esta. 
Jamás olvido el futuro.